Las preocupaciones que quitan el sueño de quienes tienen un recién nacido en casa

Cuando en una familia, se conoce la noticia de un embarazo, comienzan los preparativos para la llegada del momento se inician las compras de accesorios, vestuario y mobiliario necesario para mantener en comodidad tanto al futuro bebé como a la madre.

Pero, Cuando por fin, el bebé se encuentra en casa, comienzan las preocupaciones y angustias en los padres (sobre todo si son primerizos), con respecto a quehacer y qué no hacer Y es que ¡vamos! Ojala vinieran con manual incorporado. Por ello, cualquier guía informativa, será de buena ayuda para estos padres.

Alimentación.

Es una de las dudas más frecuentes. ¿Cada cuanto tiempo alimentar al bebé? Y lo cierto es que no hay respuesta exacta para ello, pues eso varía del metabolismo de cada bebé y la cantidad de leche de la última toma. Lo recomendable es la lactancia a demanda, es decir cuando el bebé así lo pida (créeme, sus llantos te lo harán saber).Y por supuesto, la lactancia materna, siempre es la primera opción, la más indicada y adecuada.

En caso, de tener que alimentar al bebé con formulas, entonces lo ideal es seguir las cantidades según sugerencias del pediatra o lo indicado en el envase de la fórmula. Debe saber, que el estomago de un bebé es de tamaño reducido y por tanto necesitará de pocas cantidades, aunque las dosis sean frecuentes. Es importante, no olvidar sacar todos los gases posteriores a cada toma.

Sueño

¿Han notado cuantas horas del día puede pasar un recién nacido durmiendo? Realmente son muchas. Y es que se estima que en promedio un bebé duerme entre 17 y 20 horas diarias, con interrupciones para alimentarse, pedir cambio, por alguna molestia o para que lo carguen, arrullen y continuar con la siesta. Esto es normal, así que no hay alarma en este sentido. Finalmente, es bueno recordar que hay que colocar al bebé a dormir boca arriba, para prevenir el síndrome de muerte súbita.

Baño

Contrario a lo que muchas personas pudiesen llegar a pensar, no es necesario ni obligatorio bañar al recién nacido todos los días. Un baño interdiario es aconsejable, eso sí, procurando el día que no corresponda, limpiarle el área del pañal con agua y jabón neutro. Importante, considerar la temperatura del ambiente y el agua.